RESEÑA #1: Independiente




TÍTULO: Independiente.
AUTORA: Paula De Grei.
EDITORIAL: Autopublicado.
FORMATO: Versión Kindle
LONGITUD DE IMPRESIÓN: 235 páginas.
IDIOMA: Español
ASIN: B07GV4877D
GÉNERO: Romántico (¡discutible!)

SINOPSIS:

Paola Risso, nuestra protagonista, es una chica de clase media-baja que vive en un  periférico barrio obrero de la capital de Uruguay, Montevideo, lejos del centro y lejos de todo. Paola, o Pao para los amigos, se encuentra en ese momento tan confuso de su existencia en que debe tomar las riendas de su propia vida. 
Con dieciocho años y recién salida del instituto, descubre un mundo totalmente diferente: la universidad, y por si esto fuera poco, Pao ha elegido una carrera en la que no abundan precisamente las mujeres, pues es la única chica de la clase junto con otra llamada Sofía que se convierte de inmediato, y por la fuerza de las circunstancias, en un bote salvavidas en medio de un mar anegado de testosterona. 
En casa, la comunicación con sus padres se ha vuelto complicada, y su novio, Javier, lleva un par de meses en Santiago de Chile haciendo un máster, por lo que su relación se limita a videollamadas cuando sus respectivos horarios lo permiten, es decir, casi nunca.

RESEÑA:

Si bien la autora nos deja bien claro que no se trata de una novela autobiográfica –y no seré yo quien ponga su palabra en tela de juicio–, es casi inevitable pensar desde el principio que sí lo es, ya sea por algunos datos concretos que se corresponden con la realidad, por la similitud con el nombre de la heroína, o por el hecho de que está escrita en primera persona. 
Con esto tiendo a pensar, pues, que Pao es el alter ego de la autora, esa personita que todos llevamos dentro y que pocas veces, o nunca, dejamos salir. Paula De Grei, sin embargo, consigue por medio de un lenguaje ameno y coloquial exteriorizarla y darle voz, ¡y de qué manera!, pues Pao es una chica sincera, sin pelos en la lengua y apasionada, con la que es muy fácil identificarse, que debe tomar grandes e importantes decisiones como todos hemos hecho. Quién no ha oído alguna vez: “Mientras estés viviendo bajo mi techo vas a seguir mis reglas”.

He descubierto con cierto estupor que algunos consideran Independiente como una novela romántica, y yo no podría discrepar más. El amor y los sentimientos forman parte de la trama, es indiscutible, pero para nada son la espina dorsal que la sostiene, puesto que el leitmotiv es la lucha interior, la toma de decisiones, la superación personal... Partiendo de esto diría que es una novela intimista, ya que Paula nos atrapa desde el primer momento y  nos hace partícipes de sus sentimientos y emociones, de sus dudas e interrogaciones, y de sus miedos, que sentimos como nuestros.

Los personajes no abundan, lo que nos permite seguir sin dificultad el hilo de la historia, y se limitan casi exclusivamente al círculo más cercano de Pao. Sus padres, su novio y un grupo de amigos son las personas que iremos conociendo en mayor o menor medida con altas dosis de humor.  

Los que no sean uruguayos ni chilenos, como es mi caso, se encontrarán con un vocabulario y algunas expresiones no siempre familiares y construcciones algo extrañas. Es curioso y sorprendente, compartiendo el mismo idioma,  observar cómo las palabras pueden entenderse de distinta manera según la región que se habite. He tenido que hacer uso más de una vez del diccionario porque las acepciones de algunos términos no me encajaban en el contexto. Pero eso sí, un lenguaje siempre preciso, nada repetitivo, y una narrativa fluida y natural que nos permiten devorar sus diecisiete capítulos en tan sólo unas horas sin aburrirnos lo más mínimo. También os tendréis que hacer a la idea de que se trata del hemisferio sur por lo que no debe sorprenderos que Pao se ponga un buzo de lana en pleno mes de julio o una blusa en diciembre. 

Hay varias referencias musicales que serán del agrado de los más roqueros y se hace mención en varias ocasiones de Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë, o de El Guardián entre el Centeno, de J.D. Salinger. Quizás estas obras, que sin duda habrán calado e impregnado la personalidad de Paula De Grei, sean las responsables de que Independiente esté narrada en primera persona… 

¿Será Pao capaz de ser independiente dejando atrás su niñez y su adolescencia simbolizadas claramente por una habitación pintada de rosa llena de recuerdos? 
Os animo a que lo descubráis por vosotros mismos tengáis la edad que tengáis, pues os preparará a lo que os espera o bien os traerá recuerdos de algunas situaciones vividas.

PUNTUACIÓN: 5/5
5 lechuzas de oro



RESEÑA #2: Retorcida




TÍTULO: Retorcida.
AUTORA: Paula De Grei.
EDITORIAL: Autopublicado.
FORMATO: Versión Kindle.
LONGITUD DE IMPRESIÓN: 219 páginas.
IDIOMA: Español.
ASIN: B075J6MDPF
GÉNERO: Intimista.

Para aquel que descubra a Paula De Grei, es necesario aclarar que esta novela, pese a ser la primera que escribió, es desde el punto de vista argumental la continuación de Independiente, su segunda novela.
Los que hayan seguido el orden cronológico de publicación (que es lo natural y porque entonces era la única obra disponible y difícilmente podrían haber empezado por la que todavía no estaba publicada, ¡lógico!), es decir, los que hayan empezado por leer Retorcida, habrán percibido Independiente como la precuela, mientras que yo, que desconocía la relación entre ambos libros, empecé por Independiente, su segunda novela, y acabé por Retorcida, viendo a esta última como la secuela, ya que continúa la historia desarrollada en Independiente.
Admito que lo que digo puede parecer algo confuso, pero os aseguro que no lo es y, personalmente, os aconsejo seguir mis pasos empezando por Independiente (la segunda) para enlazar después con Retorcida (la primera).
Otro argumento a mi favor es que, si bien durante la lectura de Independiente he podido albergar dudas en cuanto a si los hechos narrados eran autobiográficos o producto de la imaginación de Paula De Grei, esas dudas han quedado resueltas en este libro, o por lo menos eso quiero pensar, por lo que recomiendo con el fin de mantener el suspense seguir este orden inhabitual y poco ortodoxo.

A los que queráis imitar mi modus operandi empezando por Independiente, aconsejo no seguir leyendo a partir de aquí, pues os podríais enterar de ciertas cosas que es mejor no descubrir de momento. ¡Avisados quedáis!

Pao tiene veintisiete años y lleva siete viviendo con José que está adquiriendo cierta fama con su grupo de música del cual es el atractivo vocalista. Como bien sabemos, los vocalistas levantan pasiones y Pao verá en la persona de cierta rubia una amenaza que hará su relación tambalearse.
Pero no olvidemos que Pao es una mujer de recursos y, sobre todo, ¡de palabras! Palabras que son primero pensamientos y emociones que nos permite no solo entrever sino leer claramente en su forma más cruda y primaria. Nos arrastra con ella en sus locuras y cavilaciones y consiente que la acompañemos hasta el interior de su refugio: su blog, y más tarde su página de Facebook, donde sin saberlo puede estar más expuesta que en cualquier otro sitio, incluso con un pseudónimo, y donde empezar conversaciones con desconocidos puede tener consecuencias. ¿Buenas? ¿Malas? No diré nada...

Nos dice textualmente: “Escribir por el placer de leerse a sí mismo, es como mirarse en el espejo y sentirse complacido; había caído en lo más básico del narcisismo”. Es sin duda una frase punzante y elocuente, y puede que se ajuste a la mayoría de escritores, pero, ¿es Paula una egocéntrica narcisista? No lo creo, sin embargo dejaré que cada uno se haga su propia opinión al respecto. No obstante, Paula sí es, sin lugar a dudas, retorcida, cuán pertinente título, retorcidairónica y ácida, y podría añadir unos cuantos adjetivos más…

He leído por ahí algunas opiniones, en su gran mayoría positivas, pero una en concreto llamó mi atención por su mala crítica. La autora de dicha reseña, cuyo nombre no revelaré, asegura que:

1) Este libro va dirigido a un público muy concreto, a aquellos que o bien conozcan a la autora de forma personal o sigan su blog. ¡Nada más lejos de la verdad! Yo no conozco personalmente a Paula y es cierto que sigo su blog, pero desde hace muy poco, en concreto desde hace dos semanas, tres como mucho, no tengo la fecha exacta en mente, de modo que no me considero todavía una fiel seguidora.

2) El prólogo. Le resultó pesado y también demasiado extenso. Reconozco que ahí tiene algo de razón, en lo de extenso, pero en ningún caso podemos juzgar un libro por su prólogo y más si ni siquiera está escrito por la propia autora.

3) Queda muy claro que es lo primero que escribe. Dudo mucho que sea lo primero que escribe, en todo caso lo primero que publica.

4) La historia son simplemente unos hechos que le pueden o no, haber ocurrido a la autora. Menuda frase, ¿verdad? ¿Acaso una historia, sea cual sea, no es sino una sucesión de hechos que pueden o no haber pasado?

5) Como historia no tiene mucho salvo un breve periodo de la vida de una persona. ¡Sin comentarios, pero mi argumento sería menos vacío que su afirmación!

6) Ahora, si esto en realidad sucedió… ¿Es buena idea o no publicar algo como esto dándole visibilidad a semejante persona? Y digo yo: ¿Es buena idea que ciertas personas se dediquen a escribir reseñas?

7) Bla, bla, bla. Concluye su reseña diciendo que recibió un ejemplar a cambio de una opinión sincera, cosa que será verdad, lo de que recibió un ejemplar, pero equivocada, su opinión quiero decir, la de ella, en mi opinión, la mía, sincera también.

(Un pequeño paréntesis para comentar que a mí también me gusta, como a Paula, hacer listas, ya lo entenderéis).

CONCLUSIÓN:

¿Es Retorcida un buen libro? Sí, lo es. Y parafraseando a su autora diré que Paula es una mina verbal, una mina de muchas palabras, pero nunca demasiadas ni sobrantes, sino exactas y sensatas.

PUNTUACIÓN: 4/5
4 lechuzas de oro



RESEÑA #3Koya



Título: KOYA
Autor: F. JAVIER FRAGUÍO
Editorial: Autopublicado
Formato: Kindle
Páginas:  172
Idioma: Español
ASIN:  B07FZQ9KBR
Género: Negra, thriller, suspense


SINOPSIS:

Un monasterio aislado. Una tormenta. 
Nueve extraños y un cadáver. 
Bienvenido a Koya.

Podría haber escrito mi propia sinopsis, pero cualquier intento habría sido incapaz de superar la existente, pues estas cuatro frases resumen Koya a la perfección. No sobra ni falta ninguna palabra. Es clara, precisa y atrayente.

RESEÑA:

Intentaré hacer una reseña mínima porque si algo define esta obra, y a su autor, es el minimalismo.

Nunca he juzgado un libro por su portada, nadie debería hacerlo y no seré yo quien empiece, no obstante es innegable que lo primero que nos atrae a la hora de elegir una nueva novela, sobre todo en estos tiempos digitales donde desde cualquier dispositivo podemos descargar una historia, es la portada.
El objetivo, pues, de una portada es llamar la atención para conseguir que el lector se detenga un instante, cese de deslizar su dedo sobre la pantalla del móvil y se tome al menos unos segundos para leer el título de la obra y su sinopsis. Y eso, solo se logra con una buena portada.
La portada de Koya lo consigue.
Es sencilla, estética y simétrica, y captó mi atención de inmediato, es más, me hipnotizó.

Koya consta de dos partes y un epílogo, repartidos en veintiséis capítulos y ciento setenta y dos páginas.
Es una novela corta con un ritmo trepidante, ágil, veloz, que no aminora su marcha en ningún momento. Mientras leía, tenía la impresión de seguir el compás de un metrónomo acelerado, un tempo allegro molto desde la primera palabra hasta la última, y esto, F. Javier Fraguío lo consigue con un fórmula simple, en apariencia:  frases sencillas, yendo a lo esencial, desprendiéndose de lo superfluo y contando sólo lo necesario para la comprensión de la historia. No se anda con rodeos ni se explaya en interminables y aburridas descripciones, y aun así sabemos en todo momento dónde estamos, con quién y visualizamos con todo lujo de detalles lo que tenemos alrededor. Es una fórmula que funciona.
Diría que entre sus dedos no sostiene una pluma, sino una varita mágica.
Koya está magistralmente escrita.

La historia nos la cuenta el protagonista, Javier Pan, durante la primera parte, y transcurre en Japón, al sur de Osaka, exactamente en un monasterio budista situado en el monte Koya al que se accede primero en ferrocarril, después en funicular y finalmente en autobús. No diré más...
El único reproche que le puedo hacer a Koya, o a su autor, por ponerle alguna pega, es que el desenlace no me ha sorprendido demasiado. Por lo demás, he disfrutado con la lectura, me he metido en la acción y, dato importante, me he reído muchísimo.

¡Os la recomiendo!

PUNTUACIÓN: 4/5
4 lechuzas de oro

RESEÑA #4La Caja Vacía



Título: LA CAJA VACÍA
Autora: ANABEL SAMANI
Editorial: Novela autopublicada
Formato: Kindle y tapa blanda
Longitud de impresión:  292 páginas
Idioma: Español
ASIN:  B07K42GRXT
Género: Terror, sobrenatural y misterio.


SINOPSIS:

La vida de Andrea ha cambiado mucho en los últimos tiempos. Después de perder la vista  en un accidente, su familia deja España para irse a vivir a Estados Unidos. Y Andrea sabe que ella es la razón de ese traslado.

En medio de una mudanza empañada por la nostalgia de todo lo que han abandonado, lo más emocionante para Andrea y su hermana Sara es el extraño y sangriento crimen que tuvo lugar en su nuevo hogar de Maine, una casa habitada por un gélido aire e impregnada de un inquietante aroma que solo Andrea es capaz de percibir.

Mientras intentan adaptarse a su nueva vida, gracias en parte a la amistad que entablan con Sam y Paul, los vecinos que viven al otro lado de la calle, Andrea y Sara se convertirán en el epicentro de una serie de macabros accidentes. Y pronto descubrirán que los antiguos propietarios dejaron en la casa algo más que el recuerdo de un siniestro suceso: en el desván, dentro de un embalaje procedente de Egipto, hay una pequeña y hermosa caja… vacía.

MI OPINIÓN:

Siento desde siempre predilección por las novelas de terror, sin embargo, el problema con este género, y lo mismo pasa con las películas –seguro que sabéis de lo que hablo–, es lo difícil y raro que es encontrar una que verdaderamente nos ponga los pelos de punta como lo hace La Caja Vacía, una historia que os dejará literalmente helados.

¿Existe en una casa lugar más escalofriante que un viejo, oscuro y polvoriento  sótano? La respuesta es sí: el desván
Estoy segura de que ninguno de vosotros desea trepar una vieja escalera que chirría a cada paso para acceder a ese espacio sombrío y húmedo lleno de telarañas, ¿verdad? Pues ahí es precisamente donde empieza la acción de este libro, y mientras leemos sus primeras líneas nace en nosotros la irrefrenable necesidad de gritar. Sí. De gritarle al personaje –que consideramos en ese momento un auténtico insensato además de inconsciente–, que no siga adelante, y hasta se lo decimos: ¡Pero no subas! ¡Ni se te ocurra, por favor! –como si pudiera oírnos, convencidos de que podemos evitarlo–, sin embargo sabemos que irremediablemente lo hará, subirá por más que intentemos disuadirle, y eso nos produce una tensión que en el fondo nos encanta, hay que admitirlo, es lo que nos atrae, es exactamente lo que buscamos en una novela de terror: queremos que nos haga estremecer y sobresaltar de miedo. 
Si como yo es lo que estáis buscando, os recomiendo que leáis sin tardar este primer gran trabajo de Anabel Samani
Descubrir, además, que se trata de su primera novela me dejó, lo confieso, estupefacta porque desde el principio tuve la impresión de estar leyendo a una autora consagrada con un perfecto dominio de la situación, que nos conduce con maestría, inteligencia y sutileza por los oscuros senderos de lo desconocido, a través de una historia perfectamente hilada, con una base firme asentada sobre unos sólidos cimientos que en ningún momento vacilarán. 

Hay varios personajes de los que podría hablaros y todos ellos aportan en su justa medida su granito de arena a la historia, pero el que más me ha conmovido porque me he sentido parte de ella en todo momento –y eso se lo debo a Anabel Samani que es capaz de demostrar una cualidad poco común entre los mortales, la empatía–, es Andrea. 
Como habéis podido leer en la sinopsis, Andrea es ciega y, por paradójico que parezca, he visto claramente a través de sus ojos. Es la misma sensación que tuve cuando vi Sola en la Oscuridad, no sé si recordaréis esta película interpretada por la singular y excelente Audrey Hepburn y dirigida por Terence Young en 1967. Fue un personaje que me fascinó y me afectó muchísimo, me metí en su piel y percibí por primera vez, y de manera brutal, el oscuro mundo que nos rodea a través de su invidente mirada. 
He sentido lo mismo con Andrea, y cuando leáis La Caja Vacía, porque estoy segura de que lo haréis, sabréis de lo que hablo. 

Después de Andrea, el elemento fundamental y clave de esta novela, contenido en el propio título, es la caja. 
Ya de por sí es algo que, personalmente, me atrae. Siempre me han gustado las cajas, me fascinan. Cuadradas, rectangulares o redondas, de madera o de otro material, eso es lo de menos porque lo que realmente las hace especiales es lo que simbolizan.  En ellas vamos a poder guardar con recelo aquello que queremos proteger, oscuros secretos que no queremos que sean descubiertos o pequeños objetos a los que otorgamos un cierto valor o, por qué no, unas cartas de amor que nos recuerdan un distorsionado tiempo pasado...  
Pero entonces, ¿qué pasa cuando toda una historia gira entorno a una caja vacía? Es desconcertante. Lo lógico en tal caso es pensar que dicha caja contuviese algo que ya no se encuentra ahí, que haya sido extraído, o que está esperando a contener algo, o simplemente nos podemos preguntar si está realmente vacía, podría tener un doble fondo… ¿Quién sabe? Yo desde luego lo sé, y Anabel Samani también lo sabe muy bien. 

Y vosotros... ¿Queréis descubrirlo?


PUNTUACIÓN: 5/5
5 lechuzas de oro

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